5 buenas razones para escribir

1. Para entenderte a ti mismo

«¿Cómo puedo saber lo que pienso hasta que veo lo que digo?»

―El arte del pensamiento (1926) de Graham Wallas

“Escribo porque no sé lo que pienso hasta que leo lo que digo”.

― Flannery O’Connor

Al igual que Daniel Boorstin, Joan Didion y Norman Mailer, muchos de nosotros escribimos para saber qué estamos pensando y por qué. Escribir es una excelente manera de evaluar sus creencias y sus razones para mantenerlas. Al obligarnos a desarrollar nuestros fundamentos para ciertas formas de pensar, podemos reevaluar y actualizar nuestros sistemas según sea necesario.

2. Porque es una buena terapia

Escribir puede ayudar a lograr una catarsis emocional y aumentar la autoestima. Puede considerarlo la automedicación sin los efectos secundarios inseguros. Es como esa letra de la canción de Anna Nalick:

«2 AM, y todavía estoy despierto, escribiendo una canción

Si lo escribo todo en un papel, ya no es

Dentro de mí, amenazando la vida a la que pertenece»

Además de actuar como un mecanismo para hacer frente al estrés, la escritura también puede mejorar el sueño y la memoria, estimular la actividad de las células inmunitarias y acelerar la cicatrización de heridas después de la cirugía.

Un estudio en la edición de febrero de 2008 de The Oncologist informó que los pacientes con cáncer que se involucraron en escritura expresiva antes del tratamiento se sintieron mental y físicamente mejor que los pacientes que no lo hicieron.

La investigación realizada por Teresa Amabile y Steven Kramer y publicada en Harvard Business Review descubrió que llevar un diario sobre el progreso en el trabajo ayudó a los empleados a sentirse más felices, estar intrínsecamente motivados y percibir los obstáculos como un desafío en lugar de una amenaza.

3. Para una mejor comprensión y retención

Escribir puede ayudarnos a comprender y recordar mejor el material que aprendemos. Escribir a mano, y en particular en cursiva, pero no mecanografiar, activa los mismos circuitos neuronales que la lectura. El uso de computadoras portátiles para tomar notas puede incluso afectar el aprendizaje.

Un estudio de 2021 publicado en Frontiers in Behavioral Neuroscience encontró que escribir en papel físico mejora la recuperación de la memoria como resultado de la información espacial y táctil única asociada con la tarea.

En una serie de pruebas, los voluntarios que usaron lápiz y papel superaron a los que usaron tabletas y lápices ópticos o teléfonos inteligentes y teclados de pantalla táctil. Los voluntarios que usaron papel también mostraron más actividad cerebral en áreas asociadas con el lenguaje, la visualización imaginaria, la memoria y la navegación.

4. Para sintetizar y compartir nuevas ideas

Una cita de Arthur Raymond Marshall explica la lógica subyacente:

“Si no se sintetiza el conocimiento, las revistas científicas se convierten en catálogos de repuestos para máquinas que nunca se construyen”.

Compartir nuestras ideas abre la puerta a más oportunidades para expandir nuestras comunidades y colaborar con otros. Algo que escriba puede resonar con alguien que luego se acerca a usted, lo que provoca el comienzo de otros esfuerzos creativos. Escribir en plataformas públicas puede ampliar su base de audiencia y ayudar a difundir sus ideas más ampliamente.

5. Para llevar un registro o compartir su historia

«Lo que más compartimos es nuestra vulnerabilidad a la crueldad y el azar, la ruina inesperada o la derrota repentina. Reconoce los límites no elegidos y las circunstancias que marcan nuestras vidas, que ninguna cantidad de esfuerzo puede superar».

– Matthew Sitman, «Saliendo del paso»

Escribir sobre nuestras luchas y momentos vulnerables brinda una sensación de camaradería a otras personas que han pasado por experiencias similares. Gran parte de nuestro sufrimiento es más universal de lo que creemos.

Nuestras historias pueden beneficiar a alguien más de alguna manera: decirle a alguien que no está solo, evitarle problemas a otra persona u ofrecer una idea. De esa manera, nuestro sufrimiento no es en vano sino que se transforma en algo útil.

Contar nuestras historias humaniza nuestras experiencias y nos hace más identificables. Aprovechar el poder de la narrativa a través de una narración efectiva también puede ayudarnos a comunicar de manera más efectiva la importancia de los esfuerzos de investigación.

Independientemente de sus razones, los hábitos de escritura consistentes lo ayudarán a obtener múltiples beneficios a largo plazo. Mantente hambriento, mantente tonto y sigue escribiendo.

de https://vocal.media/journal/5-buenas-razones-para-escribir

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